Clítoris
Cottonbro para Pexels

¡Arriba el clítoris! (Conoce las partes que integran tu fuente de placer)

No hay mejor manera de celebrar al clítoris que conociéndolo. El único órgano del cuerpo humano que tiene la función exclusiva de generar placer es más que un “botoncito”.

¿Cuántos años tenías cuando descubriste la existencia del clítoris? Yo estaba en los últimos años de mis 20. Me avergüenza mi falta de curiosidad, pero lo que más siento es coraje. Nunca escuché nada sobre el clítoris porque los textos escolares lo omitieron desde siempre.

Quienes han investigado en torno al clítoris coinciden en que haber silenciado esa parte de la anatomía de las mujeres, el único órgano destinado única y exclusivamente al placer (femenino), era una manera de marcar una brecha en el acceso al orgasmo, una desigualdad que ha limitado la potencia del placer sexual las mujeres. Una manera de mutilar nuestro placer.

Afortunadamente, desde hace algunos años hemos vuelto a hablar del clítoris. Y no sólo hemos verbalizado su existencia, cada vez es más frecuente ver su representación gráfica en redes sociales. Escribimos la palabra “clítoris” y vemos imágenes de lo que es un clítoris. Es más, hay quienes hasta lo llevan como colgante, aretes o almohadón decorativo. Nada más reconfortante.

Se sabía de la existencia del clítoris desde el siglo II, cuando Rufo de Éfeso lo identificó en su Tratado de ginecología y le dio su nombre actual, tampoco es como que no se supiera de él; sencillamente se tomó la decisión de no mencionarlo. Y todos sabemos que lo que se menciona, no existe. Afortunadamente algunas mentes brillantes decidieron sacarlo de las tinieblas y no solo siguen investigándolo, sino que ponen al alcance de todos la información que generan. La uróloga australiana Helen O’Connell fue la encargada de descubrir su anatomía completa en 1998, por ejemplo.

“El descubrimiento realizado por la doctora O’Connell reveló que el clítoris y el pene son exactamente del mismo tamaño y comparten exactamente los mismos orígenes de tejido. Este es el significante clave de la igualdad de género a nivel anatómico”, explica la doctora Denisa Rensen, portavoz de Clitoris.io, una organización nueva que busca alfabetizar todo lo relacionado con el clítoris.

Clítoris
El 2016, Odile Fillod realizó la primera versión 3D del clítoris.

El clítoris es el órgano más sensible que existe en el cuerpo de las mujeres. Cuenta con cuatro mil terminaciones nerviosas y con 8 mil fibras nerviosas (lo doble del pene), que están contenidas en un espacio muy reducido. Mide entre 10 y 13 cm. Aunque solo se asoma una pequeña parte de él, forma parte de los genitales externos. El resto del clítoris está bajo la piel y la grasa del monte Venus y los labios.

Está conformado por los bulbos vestibulares, y suele constar de cuatro partes: los pilares, el cuerpo, el glande y los bulbos, además del plexo venoso de Kobelt y los tejidos que lo rodean.

Hablemos entonces de las partes que lo integran (esta información fue extraída de las conclusiones realizadas por Odile Fillod).

Los pilares

Son dos. Están formados por dos cuerpos cavernosos: tejido eréctil cubierto por una envoltura fibrosa llamada albugínea. Contienen cavidades que se llenan de sangre durante la excitación sexual. Los pilares corren a lo largo del lado interno de las ramas isquiopubianas de los huesos pélvicos, a los que se adhieren. Están cubiertos por los músculos isquiocavernosos. La contracción de estos músculos tiende a empujar la sangre desde los pilares hacia el cuerpo del clítoris, con lo que aumenta su erección.

clítoris
Coquillagesetclitoris/Instagram

Cuerpo

Los dos cuerpos cavernosos conforman el cuerpo del clítoris. Están separados entre sí por un tabique medio y envueltos en la albugínea (membrana fibrosa). El cuerpo se dirige primero hacia adelante y hacia arriba en línea con los pilares, luego se dobla para formar la “rodilla” del clítoris, posteriormente se mueve hacia abajo y hacia atrás. En la “rodilla” un ligamento mantiene suspendido el cuerpo del clítoris con la sínfisis púbica.

El glande

Es la única parte (parcialmente) visible del órgano bulboclitoriano (en ocasiones queda completamente oculto por la capucha, pliegue cutáneo que depende de los labios menores y mayores y cubre su superficie). Tiene forma cónica y está ubicado al final del cuerpo. Aunque puede estar salpicado de tejido eréctil, principalmente contiene tejido conectivo. Internamente está muy próximo a la albugínea (envoltura fibrosa), en su lado externo está cubierto por una mucosa dérmica, y en su superficie posterior, está unido a los labios menores por el frenillo.

Clítoris
Thais Melo/Instagram

Bulbos

Están formados por cuerpos esponjosos: tejido eréctil similar al cuerpo cavernoso. Se comunican con el cuerpo del clítoris a través de una red de venas, llamada plexo de Kobelt. Los bulbos descienden por ambos lados de la uretra y terminan por ambos lados de la vagina. Encajan en un plano que no tiene la misma inclinación que los pilares del clítoris, por lo que están incrustados en una menor profundidad. Los cubren los músculos bulbo-esponjosos, cuya contracción aumenta la erección del clítoris al conducir la sangre de los bulbos al cuerpo del clítoris, también sucede al comprimir la vena dorsal del clítoris a través de la parte posterior de la rodilla.

La parte intermedia

Es el área piramidal ubicada entre la parte superior de los bulbos y el cuerpo del clítoris. Está formado por el plexo venoso de Kobelt, que conecta los bulbos con el cuerpo del clítoris y el tejido que lo rodea. El examen macroscópico de la parte intermedia puede dar la impresión de que se trata de un tejido esponjoso similar al de los bulbos, lo que en ocasiones lleva a que se considere una prolongación de estos. Sin embargo, el examen histológico muestra que es de una naturaleza muy distinta y no se puede caracterizar como tejido eréctil.

clítoris
Michaelducharme/web

El clítoris es un órgano homólogo al pene, ya que recibe gran flujo de sangre, se erecta, duplica su volumen, se tensa, se endurece y revela el nivel de excitación que has alcanzado. Es la fuente primaria del placer sexual para las mujeres. Su presencia no tiene nada que ver con la reproducción, quizá por eso se mantuvo visiblemente ausente durante tanto tiempo.

Es hora de hacerlo notar.