Clitorito

Clitorito: placer y erotismo consciente y autogestivo

Todos los sábados de febrero, Clitorito ha reservado un par de horas para hablar con aquellas corporalidades con vulva que han decidido disfrutar de una actividad sexual libre, sabia, plena, placentera, consciente y autogestiva.

Que no te confunda la formalidad de los conceptos, los talleres que imparte siguen totalmente la línea del toca, juega y aprende. Lo maravilloso es que su objeto de estudio es nuestro propio cuerpo.

Sol Alanís está detrás de Clitorito, una iniciativa que además de impartir talleres y ofrecer acompañamiento y experiencias sobre placer y erotismo consciente, persigue que nos apropiemos de nuestra corporalidad y que mejoremos la relación erótica que tenemos con nosotros mismos.

Clitorito es una identidad que surgió hace casi dos décadas. Con este “personaje”, Sol comenzó explorando la narrativa erótica en un blog, después se transformó en un espacio para compartir información sobre placer consciente.

Una de las mayores urgencias que mueven a este proyecto es derrumbar los clichés que dominan el ámbito del placer.

El placer no está limitado al clítoris ni a los genitales. Es una forma de contactar con mi esencia; a través del placer puedo conocerme, sanar, estar en equilibrio y ser libre.

Además de la poca información que existe en torno a la sexualidad humana, los tabúes, los estigmas y la represión conducen a una práctica sexual llena de obstáculos, por no decir mediocre, que impide la apropiación de nuestra corporalidad y de nuestra sexualidad.

El método de trabajo de Clitorito se basa en la autoexploración y en asumir la responsabilidad del propio gozo. Su objetivo es que quienes la consultan aprendan a “darle importancia a la relación sexual que tenemos con nosotres mismes, que esa es la única que sí dura toda la vida. Es el espacio más seguro para descubrir lo que nos gusta, explorar nuevas sensaciones y cruzar nuestros propios límites”.

Para Sol, la sexualidad tiene la misma importancia que la nutrición, la salud mental y la emocional. La trascendencia de este tema radica en que “es la razón por la cual estamos vives”.

Ella se encarga de toda la información que se presenta en Clitorito. Crea los contenidos y los materiales de difusión, además implementa talleres y gestiona de espacios.

Ofreció su primera charla hace seis años. Se trató de una reunión de amigas, a quienes les compartió los resultados de sus investigaciones y presentó algunos trucos que descubrió para potenciar el placer. “Fue muy catártico compartir inquietudes, experiencias y preguntas sobre temas que son difíciles de tocar. Me di cuenta de cuánto necesitamos estos espacios seguros de diálogo y aprendizaje colectivo y desde entonces no he parado creando talleres, conversatorios, círculos, experiencias y retiros“.

Es precisamente con los encuentros que organiza que ofrece espacios seguros para hablar y aprender sobre el tema. También brinda los recursos necesarios para “lograr el máximo disfrute de una actividad sexual plena y libre”, que se enfrenta a las sexualidades abusivas, violentas y sin placer.

Necesitamos aprender a tener interacciones eróticas en las que el placer, la responsabilidad y los cuidados sean equitativos para todas las personas involucradas.

Y es que vivimos en una época en la que “mirar nuestro placer significa encontrarnos con estigmas, abusos, mandatos de género, represión, culpa e ignorancia. Por eso navegar nuestro gozo es un acto revolucionario”, asegura.

Clitorito no sólo invita a las participantes de sus talleres a ponerle más atención a su cuerpo, a descubrir qué le gusta y aprender a apapacharlo. No. Su apuesta es mayor. Promete ampliar nuestro rango de sensaciones (que el Satisfyer nos ha enseñado que son bastantes), descubrir nuevas zonas de estimulación (para no quedarnos solo en el clítoris y los genitales), diversificar nuestros orgasmos (con una gran variedad de intensidades incluídas) y presentarnos otras cosmovisiones de nuestra sexualidad

Conocer nuestro cuerpo, nuestra cuerpa. Por fuera y por dentro. Observarnos más allá de la autocrítica basada en estereotipos, identificar las diferentes etapas de nuestro ciclo mentrual, de los estados de excitación, descubrir qué nos gusta, estrechar nuestra relación con nosotras mismas y entender que el placer que sintamos son únicamente responsabilidades de nosotras.

Clitorito está aquí para recordárnoslo.

* Sol Alanís es una comunicóloga feminista, comprometida con la divulgación de información sobre sexualidad consciente y autonomía erótica. Nació en la CDMX hace 40 vueltas de sol.