Luisito Comunica y su cultura del abuso

Luisito Comunica y su cultura del abuso

Foto: Oleg Magni para Pexels.

El youtuber mexicano Luisito Comunica sexualiza el cuerpo femenino mientras, asegura, “simplemente me dio risa el nombre del mezcal”.

Seamos sinceras, nadie nace deconstruidx. Como buena millennial de los 90, me ha costado desprogramarme de todo eso que es invisible ante ojos no entrenados: la violencia hacia las morras.

A los 4 años, Irving Chávez Milán, primo por parte de mi mamá, me toqueteó. No una ni dos, varias veces. A los 13 años, un ex novio, junto con su amigo, me grabaron sin mi consentimiento. Pongo esto como contexto no para victimizarme, ni para que me anden ‘pobreteando’, lo comparto para ejemplificar cómo a pesar de haber estado expuesta a abusos a tan temprana edad, genuinamente fui consciente de ellos hasta mis casi 23 años.

Así como yo, hay millones de personas que tienen normalizada la cultura del abuso, una de ellas: Luisito Comunica.

Nunca me ha gustado su contenido. De hecho, lo tengo silenciado en todas mis redes. Cuando me llega a aparecer es porque la cagó o la cagó. El último “aporte” de Luisito Comunica al mundo consistió en subir una foto a IG, recargado en el culo de su novia, mientras sostiene una botella de mezcal, etiquetado con la leyenda ‘Tus nalguitas serán mías’.

Lo llevó todavía más lejos, rematando con la descripción: “Avisada estás”.

Wow. Vi esto y no supe cómo sentirme. En lo que procesaba el impacto de esta fotografía, leí comentarios de hombres defendiéndolo, argumentando que su publicación se trataba de ‘humor negro’.

Creo que ahí es donde radica la diferencia: mientras para ellos la ‘genialidad de este crack’ es un chiste, para nosotras es un recordatorio de que, no importa tu consentimiento, los güeyes siempre estarán por encima de ti.

Es tristísimo vivir en un sistema en el que tu cuerpo no es tuyo sino para consumo colectivo. ¿Tu sexualidad? ¡Ja, ingenua! Hasta crees que te pertenece, tu ex novio ya filtró tus nudes entre sus amigos y, probablemente, tus videos ya están en alguna página.

Estoy harta, HARTA, de hombres como Luisito Comunica. Me he cuestionado varias veces si deberíamos educarlos, hacerles ver lo tóxico y misóginos que son sus comportamientos; pero llevamos años cargando históricamente con ellos, viendo por sus necesidades, sus comodidades, procurando su masculinidad frágil. Ya no más. ¡YA NO MÁS!

¿Cuándo se dignarán a ver por nosotras? ¿Cuándo dejarán de resumirnos a culo, chichis y pucha? ¿Cuándo dejarán de sexualizarnos, de objetivizarnos, de calificarnos, de rankearnos?

Cada que veo a un hombre con paliacate verde que, de buenas a primeras se lo arranca, lo pisotea y se suma a la ola de violencia repito en mi cabeza: los aliados no existen, los aliados no existen.

‘Cancelarlo’ no servirá de mucho. Habrá marcas que aún quieran colaborar con él, influencers que celebren sus chistes misóginos, iniciativas que lo usen de estandarte.

Desafortunadamente contará con el apoyo de todas esas personas que, como yo, no fuimos entrenados para señalar, cuestionar y cambiar.

La deconstrucción es un proceso doloroso que lleva años. Una vez que estás sentadita en tu sala, bien deconstruida, llega lo mas cabrón de todo: Luchar y luchar para que tu voz sea escuchada. Desgastarte en cada discusión, explicando que si te cogieron mientras estabas peda, fue violación. No agüitarte porque la empresa de tus sueños vio tus tuits feministas y decidió no contratarte, a pesar de cumplir a cabalidad con el perfil. Entender que tu novio, por más progre que parezca, pertenece al problema.

¿Ven por qué digo que duele?

Luchemos hermanas, para que algún día nuestra realidad no sea terminar calcinadas y violadas por un güey que aprendió la cultura del abuso de un youtuber.

Nota del editor: Luisito comunica reconoció en Twitter que su fotografía “fue inapropiada” y se dijo parte “de una cultura que normaliza ‘bromas’ que jamás debieron ser graciosas”. Sin embargo, la foto sigue publicada en su cuenta de Instagram.

Candela Milán

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