Mariana Rodríguez no me representa

Mariana Rodríguez

Liza Lova para Pexels

Estás enseñando mucha pierna“, le gritoneó Samuel García a Mariana Rodríguez, una influencer de moda y belleza que en su cuenta de Instagram se hace llamar Mariana Rodríguez de García.

Los chillidos del senador no se limitaban a exigirle que subiera la cámara y bajara la pierna, también le prohibían exponer su cuerpo al ojo público: “Pos me casé contigo pa’ mí, no pa’ que andes enseñando”.

10 de agosto de 2020. Los hombres siguen pensando que las mujeres somos de su propiedad.

Aunque los logros obtenidos digan lo contrario:

  • En 1887, Matilde Montoya se convirtió en la primera mujer en alcanzar un grado académico en la Facultad de Medicina de México.
  • En 1955, las mexicanas tuvieron su primera experiencia como votantes en una elección federal.
  • En 2007 entró en vigor en la Ciudad de México la ley que despenaliza el aborto.
  • De 2012 a 2017, disminuyó en 10% el número de matrimonios en el país. En ese mismo periodo, los divorcios repuntaron casi 50% en solo cinco años.
  • Según cifras del Inegi de 2015, 28 de cada 100 madres mexicanas son solteras, separadas, divorciadas o están viudas.
  • En 2018, la Encuesta Nacional de Ocupación y Empleo dio a conocer que México suma 15 millones 785 mil madres trabajadoras; es decir, 72.9% de la población femenina del país es económicamente activa.

Los números demuestran que, desde hace mucho, las mujeres dejaron de vivir a la sombra de los hombres. Sin embargo, la conciencia colectiva las sigue pensando como ciudadanas de segunda categoría.

‘Porque no, ¡Ya te dije que no! ¡Pendejo!, ¡no! ¡Mi cuerpo es mío, yo decido, tengo autonomía! ¡Yo soy mía!’

Siendo precisos, el senador de 32 años, graduado del Tec de Monterrey, se casó con Mariana para él. No por un asunto romántico, de admiración o acompañamiento. Lo hizo para apropiarse de ella. Ya encarreradas, lo hizo también para evitar que ella cometiera el atrevimiento de “exhibirse”.

Contrario a lo que algunas de sus seguidoras habrían esperado, Mariana Rodríguez bajó la pierna. A pesar de su reacción, miles de mujeres hicieron su trabajo y crearon el hashtag #yoenseñoloquequiera. Usuarias de Twitter de todas las edades publicaron fotografías en las que mostraron sus rodillas y sus piernas, en clara alusión a las prohibiciones del político.

Mariana Rodríguez
Frida Guerrera/Twitter

Mariana Rodríguez
Hija de tu madre/Twitter

Mariana Rodríguez
Katherine/Twitter

Después de la tormenta ¿viene la calma? No para Samuel. En lugar de callar y aprender, no solo continuó hablando en redes sociales sino que se atrevió a reprochar los mensajes que miles de mujeres (que todos los días luchan por su autonomía) le enviaron a Mariana Rodríguez. Además, en vez de tomar su computadora y sumergirse en la bonita práctica en la que cada día incurren miles de mujeres “ser autodidacta”, solicitó ayuda: “invítenme, acéptenme porque quiero aprender”.

Qué bueno que quieras informarte, Samuel, te presentamos Google.

Horas después del escándalo protagonizado por el senador y su esposa, este martes 11 de agosto, la cuenta Indecibles escribió en su Instagram: “No queremos que seas ‘feminista’ ni ‘aliado’ solo nos sirves traidor del patriarcado“.

No somos propiedad de nadie

Actualmente hay mujeres que siguen sin poder aspirar a estudiar una carrera universitaria, a salir de la casa paterna sin estar casadas o que deben pedir permiso para todo, sin tener la libertad de tomar sus propias decisiones. Es real: hay quienes todavía se resisten a entender que mujeres y hombres deben colocarse en una posición igualitaria dentro de la esfera social.

A veces nos gusta creer que quedó en el pasado el tiempo en el que padres, esposos y señores feudales tomaban posesión de sus esposas e hijas y las intercambiaban como si se tratasen de objetos; como lo que hicieron con la Malinche en el siglo XVI, cuando fue vendida a un par de mercaderes antes de terminar en manos de Hernán Cortés. Como siguen traficando con los cuerpos de las mujeres para forzarlas a la prostitución.

Aunque su boca dice no, las violencias y actitudes patriarcales gritan lo contrario en sus Instagram Lives.

Hay quienes no se han dado cuenta de que el mundo ha avanzado, así como sus leyes y las aspiraciones de las mujeres, que ya no entienden a los hombres como ellos quieren sino como ellas necesitan.

Sandra Lucario

Mexicana, 37 años. Estudié periodismo en la UNAM, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. He trabajado en Quién.com, Chilango.com, Garuyo.com, HuffPostMéxico.com. Actualmente trabajo en Univision.com y estudio una maestría de fotografía y estudios visuales.

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