¿Qué significa el color morado en el feminismo?

color morado en el feminismo

Caleb+Kaci Carson para Pexels.

Violeta, violáceo, morado, lila, púrpura, malva. No importa qué palabra utilicemos para referirnos a él sino todo lo que significa portarlo. Estas son las historias, los mitos y los simbolismos que se le han impreso al color morado en el feminismo.

El 8 de marzo de 2020 fue un día sin precedentes. En la Ciudad de México, incontables grupos de mujeres llegaron desde muy temprano al Monumento a la Revolución, llevando carteles, pañuelos verdes y algo que las identificara como parte de la lucha: el color morado.

Desde lo alto de la Alameda de la Ciudad de México, las jacarandas se confundían con las miles de marchistas que levantaban la voz contra la violencia y la desigualdad de género.

color morado en el feminismo
Santiago Arau/Twitter

Las cifras oficiales registraron una participación de más de 80 mil ciudadanas reunidas en las inmediaciones del Centro Histórico (algo que en tiempos de coronavirus quién sabe si nos atrevamos a soñar que vuelva a suceder). Podría parecer superficial pero la pregunta sobre si había algún código de vestimenta no sobraba.

Las feministas decidieron darle a este color una potente carga política y hacerlo el símbolo de su lucha.

El uso del color morado en el feminismo tiene sus raíces a principios del siglo XX. Una tragedia neoyorkina y la lucha de las representantes de los movimientos sufragistas británico y estadounidense lo convirtieron en portavoz del movimiento.

La leyenda

Todas hemos escuchado la historia del humo morado provocado por el incendio del sábado 25 de marzo de 1911, cerca de la hora del cierre, en la fábrica de camisas Triangle Waist Co. de Nueva York. El trágico episodio en la historia de Estados Unidos habría provocado la muerte de 123 trabajadoras, que no pudieron escapar debido a que las puertas del edificio estaban cerradas.

“Las trabajadoras relataron sus inútiles esfuerzos por abrir las puertas del noveno piso, más tarde sospecharon que estaban deliberadamente cerradas con llave”, y es que los propietarios cerraban con el pretexto de que los trabajadores robaban material.

Estas mujeres, principalmente inmigrantes de Europa del Este e Italia, cuyas edades oscilaban entre los 14 y los 48 años, trabajaban en condiciones de trabajo insalubres y peligrosas y debían cumplir con extenuantes jornadas laborales a cambio de salarios bajísimos.

“De las cenizas de ese trágico evento surgió la llama de la búsqueda de justicia social para mujeres y hombres”, escribió la OIT.

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Maryia Plashchynskaya para Pexels.

El morado como emblema

Además del pájaro azul y los gatos, el color morado, junto con el verde y el blanco (e incluso el dorado), forman parte de los símbolos que se utilizaron en el movimiento por el sufragio femenino a principios del siglo XX.

En 1908, Emmeline Pethick-Lawrence, editora del semanario Votes for Women de Inglaterra le imprimió un significado a los colores púrpura, blanco y verde. Mientras el primero representaba la realeza y “la sangre real que fluye por las venas de toda sufragista, el instinto de libertad y la dignidad”; el blanco era la pureza de la vida pública y privada; y el verde, la esperanza.

En ese entonces se motivó a las mujeres a que usaran los colores oficiales para evidenciar su apoyo al movimiento y para destacar de entre la multitud en las manifestaciones. Se tenía la fuerte convicción de que una sufragista sería reconocida por sus colores.

En ‘Colores sufragistas’, Alice Rawsthorn escribió que los líderes de la Unión Social y Política de Mujeres esperaban que la manifestación del 21 de junio de 1908, en Hyde Park, Londres, fuera la mayor demostración de apoyo a su campaña Votes for Women, por lo que, para hacer el evento tan memorable como fuera posible, se le solicitó a las asistentes que vistieran de blanco, con accesorios morados y verdes, en respuesta a la representación indicada por Emmeline Pethick-Lawrence.

morado en el feminismo
Modelling back in time/Instagram

“El trío de colores demostró ser tan efectivo que la Unión Social y Política de Mujeres lo adoptó para futuras campañas”, este sigue siendo un exitoso ejemplo de simbolismo político.

En un boletín publicado el 6 de diciembre de 1913, el Partido Nacional de la Mujer en Estados Unidos describió el significado de estos colores: “El púrpura es el color de la lealtad, la constancia en el propósito, la firmeza inquebrantable hacia una causa. El blanco es emblema de la pureza, simboliza la calidad de nuestro propósito; y el oro, el color de la luz y la vida, es como la antorcha que guía nuestro propósito, puro e inquebrantable”.

No es casualidad que ‘Give Women Votes’ utilice las iniciales de los colores verde, blanco y morado: green, white y violet.

morado en el feminismo
Louise Franco/Instagram

En 1960 y 1970, las feministas revivieron el uso de estos colores para representar el movimiento de liberación de la mujer, como un tributo a las sufragistas.

De acuerdo con ‘Bluestockings and Crones: A Feminist Dictionary’, las casi 100 mil mujeres que marcharon en Washington,en 1978, en apoyo de la Enmienda de Igualdad de Derechos, vestían de blanco, con alfileres, fajas y cintas de color verde, morado y dorado.

Las feministas negras alzan la voz 

La importancia de este color para el movimiento de mujeres también se cristalizó en el libro ‘El color púrpura’, la novela escrita por Alice Walker en 1982. En el texto, que Steven Spielberg adaptó al cine, la autora denuncia al movimiento feminista por no reconocer la doble segregación que sufrían las mujeres negras: además del género, eran oprimidas por su color de piel.

La historia se desarrolla en Estados Unidos, después de la esclavitud, y presenta la visión y las necesidades de las mujeres negras en los movimientos feministas y en su batalla por alcanzar sus derechos civiles.

Gracias a este título, Walker ganó el premio Pulitzer en 1983, fue la primera mujer de color en obtenerlo.

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Markus Spiske para Pexels

La fuerza del color morado 

La historia del color morado en el feminismo sigue alimentándose en la actualidad. En 2018, Pantone anunció que ese había sido elegido el color del año.

La empresa con sede en Nueva Jersey, Estados Unidos, indicó que este color representaba “originalidad, ingenio y pensamiento visionario que apunta hacia el futuro”; además, de ser el color de la igualdad de género, para los organizadores del Día Internacional de la  Mujer”, simboliza los logros obtenidos y los logros por venir”.

Sandra Lucario

Mexicana, 37 años. Estudié periodismo en la UNAM, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. He trabajado en Quién.com, Chilango.com, Garuyo.com, HuffPostMéxico.com. Actualmente trabajo en Univision.com y estudio una maestría de fotografía y estudios visuales.

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