7 cosas que aprendimos de la pandemia

Aprendimos de la pandemia

Cottonbro para Pexels

Un día despertamos y todo había cambiado. La pandemia ocasionó que el mundo como lo conocíamos dejara de funcionar y debimos someternos al encierro forzoso, a romper con la rutina que acostumbrábamos y a tomar en cuenta las lecciones que aprendimos de la pandemia.

Para algunos, me incluyo, fue un cambio apenas perceptible en la vida laboral: hoy más que nunca me siento afortunada de poder trabajar en la industria del marketing digital que me permite ejecutar mis tareas de manera remota, desde cualquier lugar, siempre y cuando tenga una computadora e internet conmigo.

La transformación digital que no estaba contemplada para algunas empresas tuvo que ser implementada de inmediato y sin planeación. Lamentablemente no muchos corrieron con la misma suerte. Los restaurantes, bares y lugares de reunión que involucraban contacto entre las personas tuvieron que detener sus actividades. Los conciertos, fiestas y vacaciones que ya habíamos planeado fueron pospuestos o, en el peor escenario, cancelados, lo que tuvo un gran impacto en la economía y en nuestras vidas.

Seguimos en tiempos de pandemia, sobrellevando el día a día en la nueva normalidad y luchando por tratar de retomar nuestras actividades de la mejor manera, sin contraer el virus. Sin embargo, como en todo lo malo, hay que tratar de ver un lado positivo. Esta es la lista de aprendizajes personales que rescaté de esta situación:

1. Aprovecha el tiempo con las personas que amas (en especial con tus papás)

La pandemia nos impide socializar con nuestros padres debido a que son población vulnerable. El distanciamiento físico también nos ha llevado a dejar de ver a nuestros amigos. Ambas situaciones nos llevan a pensar una y otra vez en la última ocasión en que convivimos con ellos, y en cuánto desearíamos poder hacerlo “de manera normal” ahora.

2. La ropa y accesorios caros en realidad no son relevantes en tu vida

Si fuiste de los afortunados que logró mantenerse a salvo en casa, te habrás dado cuenta de que no has utilizado la última bolsa MK que compraste, tampoco los tacones que encontraste en rebaja. Al final, algunos tuvimos la posibilidad de permanecer en pijama y pants en nuestras casas, e hicimos a un lado el glamour, que incluye la ropa que usábamos antes para ir a trabajar o salir de fiesta. Ahora seguramente pensaremos dos veces antes de gastar en ese accesorio, porque tal vez realmente no lo necesitamos.

3. Asiste a todos los conciertos que quieras

Sí, esto puede sonar banal pero para algunos asistir a estos eventos era parte de nuestra vida. Algo en lo que solíamos invertir nuestro tiempo y dinero. Y algunas veces nos privábamos de comprar una entrada porque pensábamos que habría una próxima vez, o porque en ese momento preferíamos gastar el dinero en algo más. Sin duda, los conciertos, igual que los viajes, son una experiencia de vida que motiva y te deja grandes recuerdos. Y, bueno, ahora tenemos más de cuatro meses sin poder a asistir a uno.

4. Compra dólares, todos los que puedas

Todavía recuerdo cuando a finales de diciembre – principios de enero, el COVID19 empezaba en China y sonaba muy lejano para México. En esa época, Enrique Quintana indicaba en un programa de radio matutino que el dólar estaba en lo más bajo, comparado con otros periodos del año; una vez que inició la pandemia, ese tiempo de bonanza acabó. La lección es: cuando te enteres de que el dólar vuelva a estar en ese punto, corre por tu bolsita de dólares; cuando éste comience a subir sin duda tendrás algo de ganancia.

5. Ve a donde te inviten

Sí, siempre es válido decir que no tenemos ganas o no queremos ir a ese bar o a esa reunión, pero si en marzo hubiéramos sabido que era la última vez que asistiríamos a una fiesta en mucho tiempo, habríamos salido más. La pandemia nos ha enseñado que se trata de disfrutar la vida en el momento, mientras se pueda, porque ya nos dimos cuenta: no sabemos cuándo será la última vez.

6. Ahorra, siempre ahorra

“Se dice fácil, pero requiere de un gran esfuerzo”, lo sé. Hay un gran tip para este punto que viene de Friends: el 10% de lo que llega de tu salario se debe ir al banco. Como mencioné en el punto 4, en esta cuarentena muchos se la vieron negras, ya sea por reducción de sueldo o incluso por despido y, lamentablemente, la cultura de ahorro no es algo que hayamos aprendido en nuestra generación. Sin embago, después de esto, estoy segura de que en cuanto retomemos actividades volveremos a alimentar al cochinito. Si el 10% es difícil, intenta con un 5%, o un monto alcanzable. Tu yo del futuro te lo agradecerá.

7. La salud mental es igual de importante que la física

Si antes no teníamos el hábito de cuidar nuestra mente, finalmente nos dimos cuenta de que debemos hacerlo. La situación actual nos llevó a límites desconocidos por nosotros mismos: en el encierro, solos o acompañados, en una situación de riesgo y con un ambiente hostil allá afuera. Dedicar 10 minutos al día para meditar, relajarnos o consentirnos es una inversión que, a la larga, puede traerte muchos beneficios y en estos días te ayudará mucho. Haz lo que te haga feliz, siempre y cuando estés a salvo.

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