De día trabajaba como diseñadora y community manager; de noche, pintaba vulvas en las calles del centro de la Ciudad de México y en los inmuebles  que fueron desatendidos tras el sismo del 19 de septiembre de 2017. “Esta otra vida de vándala me gustaba”, confiesa Paulina Méndez, creadora de Puchita, un proyecto que pone en el exterior los genitales femeninos.

Quería ver vulvas en las calles para que así la gente las viera como algo normal”, añade en entrevista telefónica, y agrega: “Al final todos salimos de ‘ahí’, entonces ¿por qué considerarla un tabú?”.

Paulina empezó a trazar “puchitas” en espacios públicos para escapar de su vida godín, que la tenía en una especie de bloqueo creativo. Poco a poco, sus salidas la llevaron a adentrarse más y más en el mundo del grafiti, en donde observó menor representación de mujeres que de hombres, lo cual provocaba reducía la diversidad de los temas y elementos de las pintas.

Puchita
Foto: Puchita/Instagram

Hablar de la anatomía y la sexualidad femenina era su necesidad. Primero lo hizo a través de grafitis, luego de fanzines. “Un año después empecé a hacer dibujos, sobre todo de mujeres”, recuerda la joven originaria de Chihuahua. “En ese momento estaba en una etapa de redescubrimiento y aceptación”.

‘Puchita para colorear’ fue el volumen uno, salió en junio; el dos estuvo listo al mes siguiente. Este último reunió dibujos de mujeres desnudas andando en mercados de la ciudad, los lugares favoritos de Paulina.

Presentó ambos fanzines en ferias de libros y festivales, hubo quienes aplaudieron su propuesta, pero también quienes no estuvieron de acuerdo con lo explícito de los dibujos. Principalmente padres de familia que, al verlos, cubrían los ojos de sus hijos.

Además de visibilizar la anatomía femenina, uno de los objetivos de Puchita es enunciarla para que cambie el acercamiento a ella: “Quiero que un día podamos salir a la calle y que nadie nos diga cosas, que nadie nos coma o nos encuere”, comenta la creadora.

Entre sus metas está que Puchita fuera un proyecto más educativo, con el que cualquiera pudiera explicarle a otra persona, con naturalidad y sin sexualizar el cuerpo femenino, cuáles son las partes del cuerpo humano.

Puchita
Foto: Puchita/Instagram

Para seguir con su idea, Paulina apostó por nuevas herramientas y técnicas. En 2019, comenzó a experimentar con la ‘tufting gun’, una pistola que dispara estambre y permite tejer piezas de arte textil de una forma más rápida, como las alfombras con diseño de vulvas, erecciones y cuerpos desnudos que ahora crea y con las cuales fusionó su gusto por el dibujo y el gran formato en vertical que el grafiti le brindaba.

“Siempre estoy pensado qué voy a aportar con mi trabajo. Siempre quiero que sea algo padre, algo que haga sonreír a la gente”.

Puchita
Foto: Puchita/Instagram

Lo que en un inicio parecía un simple desahogo, más tarde se volvió un acto liberador. A Paulina todo este proyecto le ha cambiado la vida, y fue gracias a él que se animó a decir lo que pensaba, a mostrar lo que estaba en su mente: “Muchas veces no nos animamos porque hay tanto allá afuera que crees que ya no es necesario expresarte, luego te das cuenta de que nada va a ser igual y que tu punto de vista es diferente”, afirma.

“Con Puchita he encontrado diferentes formas de expresarme y mostrarme como soy. Esto, en lo personal, me hace sentir libre”, finalizó.