Diálogos de una gorda: la reivindicación de nuestros cuerpos

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Ilustración: Diálogos de una gorda/Instagram

Puede ser que tu peso nunca haya definido tu vida… Pero si más de una vez te viste en el espejo y pensaste que eras gorda, tienes que ver estas ilustraciones.

— Con ese vestido se te nota más la celulitis.
— ¡Oh, no! Seguro es porque he olvidado tomar mis pastillas.
— ¿Qué pastillas?
— Las de me importa un carajo tu opinión.

Las líneas que están en negritas son de «La gorda», protagonista de «Diálogos de una gorda», serie creada por la diseñadora Arely Sandoval, quien dio vida a un personaje irónico, hilarante, romántico y conmovedor.

Creado por Arely hace más de cinco años, tiempo en que ha logrado más 160 mil seguidores en Facebook y de 21 mil 500 en Instagram, “La gorda” se ha dedicado a enviar un mensaje empoderador a las mujeres, que se identifican con su concepto principal: «desmitificar la palabra ‘gorda’ y dejar de atribuirle significados peyorativos», explica Arely.

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Ilustración: Diálogos de una gorda/Instagram

— ¿Ya intentaste quererte más?

En «Diálogos de una gorda», Arely —quien ha tenido que lidiar con su peso durante años— proyecta sus anécdotas, vivencias y aprendizajes: «He pasado por todas las etapas imaginables, desde estar al borde de la anorexia, hasta más gorda que mi peso actual».

«La gorda» es una abstracción de ella misma, «creo que siempre me he definido a mí misma así (como una mujer gorda). Tenga el peso que tenga, siempre tengo una gordura mental».

Lo anterior es el resultado de la presión que la sociedad ejerce sobre las mujeres, en quienes inyecta una obsesión por lograr «el físico perfecto», que suele evidenciarse en desórdenes alimenticios. En ese sentido, Arely profundiza: «Te puedo asegurar que la mayoría de las mujeres, aunque pesen menos de 50kg, se sienten o han sentido gordas en algún momento de su vida», explicó.

Y esto no sólo se limita al tema del físico, la guerra social contra las mujeres también abarca temas como que «las señoritas no dicen groserías», que «no pueden tener sexo antes del matrimonio porque si no entonces ya nadie las va a tomar en serio», que «si estoy gorda me voy a quedar soltera», que «si corto mi pelo soy una marimacho».

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Ilustración: Diálogos de una gorda/Instagram

— Soy todo eso que estás buscando pero con rollitos.

En ese sentido, la diseñadora tapatía lamenta que a las mujeres se les haya impuesto «un molde bastante apretado con muchas normas a seguir». Estas normativas sociales son un imperativo de cómo debe ser la apariencia femenina, cómo deberían comportarse y las encasilla no cumplen con el estereotipo.

Aunque asegura que es difícil desaprender todo eso, otro de los objetivos de sus ilustraciones es enviar un mensaje feminista, «lo veo casi como un deber actual» para «equilibrar la balanza entre sexos, alzar la voz contra los abusos y educar sobre la igualdad».

También «para exigir un salario igual de competitivo y poder decidir sobre nuestros cuerpos».

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Ilustración: Diálogos de una gorda/Instagram

— Me voy a quitar los complejos

En «Diálogos de una gorda» hay tres personajes: «La Gorda», la novia de la gorda (que es la mujer morena) y Gandalf (su gato). Sí, «La gorda» —además de gorda— es lesbiana.

Gracias a sus ilustraciones, Arely ha logrado explicar mejor sus ideas y romper la barrera de los idiomas. Y también ha conectado con sus lectoras, quienes le han compartido sus experiencias, cómo se sienten identificadas con las ilustraciones y le agradecen haber creado un personaje fuera de los «comunes».

Ella, por su parte, agradece que le confíen un pedacito de sus vidas.

Este artículo se publicó originalmente en el extinto HuffPostMéxico.

Sandra Lucario

Mexicana, 37 años. Estudié periodismo en la UNAM, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. He trabajado en Quién.com, Chilango.com, Garuyo.com, HuffPostMéxico.com. Actualmente trabajo en Univision.com y estudio una maestría de fotografía y estudios visuales.

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