La obsesión por “el peso ideal”

el peso ideal

Siempre he sido “la rellenita”, la que “está bien”. Pero no es suficiente. La lucha constante por tener el cuerpo y “el peso ideal” tiene años rondando mi cabeza. En estos días de confinamiento me he preguntado constantemente desde cuándo y a partir de qué empezó mi obsesión.

¿Habrá sido por haber crecido junto a una mujer más alta y delgada que yo: mi hermana? ¿Por haber trabajado en revistas con un estándar de belleza específico: alta, flaca, con nalga y boobies? ¿O fue la televisión y sus estrellas?

¿La respuesta? Un poco de todo.

Desde que tengo memoria, me cuesta trabajo verme al espejo. Para que me entiendas, no hay poder humano que me lleve a usar un bikini. Estoy muy acomplejada. No odio mi cuerpo, te lo juro, pero pese a las dietas, comer bien y hacer ejercicio diario (tampoco puedo hacer mucho porque mis tendones no lo resisten), no logro tener un abdomen plano.

Por mi cabeza se ha cruzado la idea de seguir una de esas dietas de malteadas… O, de plano, ahorrar y hacerme la lipo, pero algo dentro de mí me detiene.

“Acéptate”. ¡Qué fácil suena!, pero qué difícil es lograrlo.

Esta semana se me prendió un foquito que tenía apagado: Agradecer los “cuerpos reales” que vemos en la televisión.

Me explico.

Devoro series. Desde siempre he amado la televisión, y ¿ya sabes?, veo a las protagonistas y me pregunto: ¿comerán? Luego me cambia el chip y algo dentro de mí desea ser como ellas.

Hace poco terminé de ver ‘Élite’, y ¡oh, wow! Ester Expósito es una diosa, ¿qué onda con ella? Luego veo a Danna Paola y me enoja que digan que está gorda, ¿de dónde? ¡Ya quisiera yo!

Y pues, una vez más, la veo, me veo y me enoja verme la panza. No quiero tener trastornos alimenticios, pero quisiera ser talla 3 y no 6. Pese a los esfuerzos, no lo logro.

Pero eso no es lo peor. Tengo 32 años, y estoy en el camino de aceptarme. Sin embargo, ¿cuántas niñas están creciendo con esos estándares de belleza? Me da miedo que siga perpetuándose la idea del cuerpo ideal.

Después recordé a Yalitza Aparicio explicando la importancia de tener “gente como ella” en la televisión. ¡Y la entendí viendo ‘Merlí’!

Es una serie catalana, está disponible en Netflix y me tardé años en elegirla, pero justo ahora me cayó como anillo al dedo.

Además de la trama (que está genial), las jóvenes preparatorianas que la protagonizan son como muchas amigas. Como yo. Como las mujeres con las que me topo en la calle: de todos tamaños: altas, delgadas, otras pequeñas con bubis grandes y otras con pancitas “normales”.

¡Bendito dios que alguien está pensando en eso!

Por si fuera poco, los looks son naturales y cero exagerados: jeans, playeras, tenis, maquillaje cero extravagante y eso ha hecho me enamoré más de la serie.

Sé que esta producción no tiene el alcance de Élite, pero qué hermoso sería tener más programas como este. Nos ayudaría a estar en paz con nosotras, a inspirarnos y hasta a darnos ideas de outfits, porque esa es otra… la moda y los cuerpos.

Cambiar los parámetros de belleza tomará tiempo, pero tengo fe en las nuevas generaciones y en todos aquellos que pelean por una representación justa y real, pero, sobre todo, no dañina, diferente a la que vemos actualmente en todos lados.

Por mi lado, seguiré terapeándome frente al espejo y repitiendo: “You, beautiful”.

Cristina Díaz

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