Tips sexuales para mujeres en cuarentena

Mujeres en cuarentena

Una como sea, ¿pero y las heterosexuales con pareja? ¿Cómo le van a hacer las mujeres en cuarentena para sobrevivir a la vida sin su bonita relación sexual en estos tiempos de coronavirus?

Llevo muchos años siendo soltera, casi tantos como hemos sentido que pasaron desde que estábamos festejando el año nuevo 2020, rodeados de nuestros seres queridos, con alcohol en las venas, ansiedad por esa increíble vuelta al sol que apenas empezaba *sarcasmo* y todas las expectativas que se pueden tener porque uno piensa que lo que pasó en 2019 quedó atrás y la oportunidad de darle CNTRL+ALT+DEL a la vida es ahora *doble sarcasmo*…

Quienes veían el vaso medio lleno seguramente no vieron nuestro Facebook live con Viridiana Lazarini, quien nos advirtió que cosas horribles pasarían este año… 🙁

Aunque hubo quien lo vio venir, todos nos empecinamos en seguir clavados en las fotos felices de Instagram, los mensajes de odio de Twitter y las publicaciones random en Facebook. Así fue como llegamos al 19 de marzo en México, en medio de una pandemia mundial, de gobiernos y famosos invitándonos a formar parte de #YoMeQuedoEnCasa y enseñándonos a lavarnos las manos (aunque de ello dependa nuestra ansiedad por gritarle a Brandon Flowers que cierre la maldita llave de agua y deje de desperdiciarla).

Sabemos que no todas, pero sí muchas van a tratar de quedarse resguardadas en casa, librando su camino del bicho. Para ellas (y para mantener su sentido del humor a tope) es que va este post.

1. Mírate en el espejo

Este es un buen momento para reconocerte. Empieza por tu rostro y ve bajando la vista poco a poco, lentamente. Mira tu carita, mira tu cuerpo. Empieza a quitarte la ropa frente al espejo, huele tu pelo. Juega a erotizarte a ti misma, tócate, siente tus labios en todas las áreas de tu cuerpo a su alcance (con cuidado de no terminar fracturada), deja que tus dedos se paseen por tu piel, los de la mano derecha por los de la izquierda y viceversa, por tus orejas, por detrás de tus rodillas.

Y tu lengua, no olvides tu lengua, todo eso que no te han hecho, adivina…, bueno, puede que no puedas hacerlo todo, pero seguro será divertido que experimentes con tu lengua.

Claro que todo esto podrías hacerlo frente al espejo, pero en una de esas se te olvida que estabas ahí y pues qué más da, termina lo que empezaste.

2. Tómate fotografías

El amor propio viene a manos llenas en estos tiempos de austeridad. Las instrucciones son las siguientes: métete a bañar y ocupa ese tiempo que no estás gastando en trasladarte a la oficina y esas cosas Godinez en ponerte ultra perrísima (o sea, guapísima). Elige un maquillaje (o carita limpia khé bergas), ubica tu mejor lencería y el espacio más cómodo de tu recámara y al que le entre una buena dosis de sol. Ponte en modo diosa de la sensualidad y dale vuelo a las selfies. No tienes que mandárselas a nadie si no quieres, pero igual si quieres.

También puedes cambiar el modo cámara a videollamada y contactar a tu galán… Y que la santa señora del internet te acompañe en todos los caminos que pueda tomar esta nueva versión de sexo a distancia.

3. Date un respiro

Y de preferencia hazlo desnuda, y que tus juguetes sexuales estén cerca, con musiquita sabro de fondo, tus difusores olor a mandarina llenando tu cuarto (o chocolate o lavanda o lo que más te guste), la imagen de tu chico especial en la cabeza y, sobre todo, la disposición de estar concentrada en esto durante al menos una hora. Hay muchas cosas que todavía no has hecho y con las que puedes experimentar en estos momentos. Recuerda que el sexo entre dos está padre, pero siempre será una buena idea reconocerte desde ti misma y reaprender lo que más te gusta recibir.

4. Mantente informada

Aprende todo lo que puedas sobre tu cuerpo. En internet hay libros, artículos periodísticos, videos, tutoriales, aplicaciones… Hay mucha información disponible para que descubras todo lo que necesites saber sobre terminaciones nerviosas, clítoris, vibradores, hasta sobre sexo tántrico, por el amor de dios. Saquémosle provecho a esta fuente de conocimiento y cuando estemos de nuevo listas para enfrentarnos al mundo falocentrista nadie nos va a detener. Bueno, con suerte igual nosotras mismas  (perdón, me sale lo misándrica).

5. Báñate 

O sea, es que cuando una no se baña no se siente muy deseable, ¿o sí? La cosa aquí es: tenemos que darnos pretextos para convivir con nuestros cuerpos la mayor parte del tiempo posible. Y empezar a disfrutar las cosas que tenemos, como una regadera caliente. Ahora imagínate que la caliente también eres tú.

6. Usa el teléfono

Ah, la voz. Supongo que una bonita voz te prende y más que te digan todo lo que te quieren hacer vía telefónica. Pues, bueno, ¿qué es este incendio? La magia está en la modulación de la voz y en lo que se te diga al oído. Ya cuando uno va encarrerado ni siquiera necesita un guion, la imaginación aquí es la que toma la batuta. Este ejercicio sirve, sobre todo, para enunciar lo que queremos y cómo lo queremos. No hay falla.

7. El alcohol ¿y las drogas?

Ya sabemos el efecto que tiene el alcohol en quienes queremos que tenga ese efecto. No, no vamos a parecer teporochas porque vamos a tomar vino tinto en copa o nos vamos a preparar un delicioso martini, y nos vamos a sentar a ver películas de pornografía feminista que encontremos en la red. Las chicas de Malvestida ya hicieron un listado. Visiten las páginas, analicen detenidamente y, ya saben, si no les gustan los videos, siempre pueden hacer los suyos propios.

8. Sexting

Lo pusimos en el último lugar porque ya sabemos que con el envío de contenido íntimo no se juega, o sí, si realmente tienes la manera de ver el futuro y corroborar que ese alguien nunca va a atentar contra ti por las fotos y/o videos que le enviaste. Si pones las manos al fuego, dale. Si no se te da la gana, ya te dimos otras opciones.

9. No caigas en la trampa

Recuerda que en estos momentos lo más importante es el autocontrol. Y la distancia social. Tengan prudencia y nada de que voy a tu casa ahorita. Ya habrá muchos después.

Ahora sí, tírate en el sillón, toma tus juguetes y disponte a disfrutarte como solo tú puedes hacer.

Sandra Lucario

Mexicana, 37 años. Estudié periodismo en la UNAM, en la Facultad de Ciencias Políticas y Sociales. He trabajado en Quién.com, Chilango.com, Garuyo.com, HuffPostMéxico.com. Actualmente trabajo en Univision.com y estudio una maestría de fotografía y estudios visuales.

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